
Loranca
Fuenlabrada
Detrás de Loranca hay una referencia muy clara que la clienta tenía en mente: el panelado japonés, esas puertas de retícula que dividen el espacio sin llegar a cerrarlo por completo. Este proyecto de puertas de paso a medida nace de esa idea y la adapta a cada estancia de la vivienda.



Lo interesante es que una misma solución responde de forma distinta según lo que cada espacio necesita. En la planta baja, dos puertas correderas con guía oculta resuelven la cocina y el baño. Son idénticas por fuera, pero completamente distintas en su función. La del baño utiliza un cristal opaco que conserva el mismo dibujo de retícula, pero que garantiza la privacidad total.
La de la cocina incorpora un cristal ahumado transparente que mantiene la continuidad visual entre la cocina y el resto de la casa y permite que la luz circule. Junto a la puerta, un panel fijo con el mismo cristal ahumado prolonga la composición y refuerza la lectura vertical del conjunto.
Un mismo diseño, dos respuestas distintas.





En la planta superior la idea continúa, las puertas se conciben como parte del propio plano del muro. Se diseñan completamente enrasadas, buscando reforzar esa lectura continua inspirada en el panelado japonés.
El vidrio opaco blanco introduce una presencia ligera y luminosa, generando un contraste suave con las superficies del entorno. En lugar de manillas, cada hoja incorpora un tirador de gran formato a ambos lados, que permite abrir y cerrar la puerta con un gesto natural. El cierre se resuelve mediante un sistema magnético, evitando el uso de picaportes tradicionales y manteniendo la limpieza del diseño.
De este modo, las puertas enrasadas con muro dejan de entenderse como un hueco en la pared para integrarse en el espacio como planos continuos, discretos y precisos, reforzando la sensación de orden y continuidad en la arquitectura interior.


